Vitamina D3: La Vitamina D animal

Nos centramos en la vitamina D3 porque es la nuestra “naturalmente”. Es la vitamina D que producimos a partir de nuestro colesterol gracias a la luz del sol y por lo tanto es la que más al alcance de la mano tenemos, pero si habéis leído nuestra página sobre los tipos de vitamina D, habrás comprobado que todo lo que aquí te cuento también es aplicable a la vitamina D2 pues su función biológica es idéntica a la de la vitamina D3 y lo que la diferencia es su procedencia vegetal.

vitamina D3

De hecho los veganos no querrán suplementarse con vitamina D3 pues toda será de origen animal. Un vegano necesitaría un suplemento de vitamina D2 pues es totalmente de origen vegetal y la vitamina D3 que obtuviera sería la que él mismo metabolizara a través de la dieta y la exposición a la luz solar. Una vez claro esto, podemos comenzar.

¿Cómo obtenemos vitamina D3?

Como ya sabéis (… y si no lo sabéis echad un vistazo este artículo sobre la vitamina D) el colesterol no sólo sirve para taponarnos las arterias. Gracias a nuestro hígado podemos transformar las moléculas de colesterol en 7-dehidrocolesterol, que es el primer precursor de la vitamina D3. Con una exposición solar adecuada el 7-dehidrocolesterol es transformado en colecalciferol: la vitamina D3, que no es activa, pero esencial para producir la hormona que sí lo es.

Para lograr este propósito necesitamos todavía someter a nuestra molécula a dos hidroxilaciones. Una ocurre en el hígado, donde los hepatocitos transforman nuestro colecalciferol en 25-hidroxicolecalciferol (es decir, calcidiol: la prohormona). La segunda, en los riñones, la enzima renal CYP27B1 cataliza la reacción que dará lugar al 1,25-dihidroxicolecalciferol, también conocido como calcitriol, nuestra hormona activa… qué lío ¿verdad?

¿Cómo obtenemos vitamina D3?

Pero para ahorrarnos todo este proceso, he visto que venden suplementos como el Rocaltrol, el Calcijex o el Decostriol, que son Calcitriol ya procesado ¿por qué no tomamos este tipo de suplementos directamente?

Esto es importante: Nuestro cuerpo (en condiciones normales de salud) es sabio y sintetizará la cantidad de calcitriol que necesite ni más ni menos (siempre que tengamos reservas suficientes de provitaminas y nos expongamos a la luz solar debidamente).

Sin embargo, si somos nosotros los que introducimos en el organismo el calcitriol por nuestra cuenta, estaremos incrementando los niveles de absorción de calcio en nuestro intestino pudiendo provocar un trastorno por intoxicación de calcio llamado Hipercalcemia.

Hipercalemia

La hipercalcemia castiga tus riñones, que tienen que trabajar duro para filtrar este exceso pudiendo causar sed excesiva y constantes ganas de orinar. El exceso de calcio también provoca malestar estomacal, náuseas, vómitos, estreñimiento, desorientación, fatiga y altera la función cardíaca pudiendo causar arritmias, desmayos y otros problemas.

Por esto es importante que, en caso de que sospeches que tienes bajos niveles de calcio, sea tu médico el que decida someterte a un tratamiento con calcitriol y lleve un control (que usualmente es mensual) de tus niveles de calcio en sangre. ¡No te arriesgues!

Así que, si vas por tu cuenta, para ir sobre seguro usa siempre suplementos de vitamina D2 (ergocalciferol) o vitamina D3 (colecalciferol) y deja que tu cuerpo regule los niveles de calcio. Puedes pasarte también por nuestra sección sobre alimentos ricos en vitamina D y descubre qué comer si sospechas que tienes la vitamina D baja.

Ahora ya conoces la vitamina D3, y si te has paseado por nuestra sección sobre la carencia de vitamina D conocerás también su papel determinante en la absorción del calcio en nuestros huesos, pero ¿sólo sirve para esto?. Si sigues leyendo comprobarás que unos huesos fuertes es sólo la primera de la extensa lista de beneficios que nos aseguran unos buenos niveles de Vitamina D3.

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